Rendimiento Anormal

    Un retorno o rendimiento anormal (abnormal return en ingles) es un término que se usa para explicar los rendimientos generados por una acción, bono u otro valor que es diferente de la tasa de rendimiento esperada.

    Hay dos tipos de rendimiento anormal: 1) Rendimiento anormal positivo, 2) Rendimiento anormal negativo. La clasificación se da dependiendo de donde se sitúa el retorno anormal en relación con el retorno normal.

    La formula para calcularlo es la siguiente:

    Rendimiento Anormal = Rendimiento Actual – Rendimiento Normal

    El rendimiento normal de un valor o de una inversión puede ser el mismo retorno que el de un indice importante como el S&P 500 o el FTSE 100 durante un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo, el rendimiento previsto de una cartera de inversión podría ser igual al del S&P 500, supongamos que en este caso aproximadamente 10% de retorno en un año. Si dicha inversión obtiene un retorno de 12% podríamos decir que esta obtuvo un retorno anormal ya que estuvo 2% por encima al retorno previsto del S&P 500. En este caso seria un retorno anormal positivo.

    Para ilustrar esto un retorno anormal negativo, supongamos que la misma inversión obtiene un rendimiento del 5% en un año. Los analistas esperaban que dicha inversión obtuviera un rendimiento del 10% para ese año que va ligado directamente al ejemplo del S&P 500. En este caso la tasa de retorno (negativo es la siguiente):

    5% de retorno real – 10% de retorno proyectado = -5% del retorno anormal negativo

    Por que el Rendimiento Anormal es Importante?

    El rendimiento anormal de una inversión mide el comportamiento de dicha inversión en un periodo de tiempo determinado. Es por esto que esta herramienta es útil para los inversores en determinar la valoración de un activo y poder comparar entre rendimientos de otras inversiones y vehículos de inversión.